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“Ejemplos de algunas sentencias en las que mis informes han sido decisorios”.

Absuelve a la acusada por delito de estafa. Falsedad en documento mercantil

OBJETO DE LA PERICIA: Si las firmas que figuran en los justificantes de pago con tarjeta adjuntas en los folios nº xx (6 pagos) se corresponde en cuanto a su autoría con los indubitados atribuidos a D. xxx y a Dª xx.

COTEJO: Se han cotejado las firmas dubitadas con los siguientes indubitados: Denuncia ante la Policía, Acta de instrucción de derechos al perjudicado, Apud Acta, Diligencia de citación y cuerpos de escrituras al Denunciante y Denunciada. (Todos los documentos originales).
El denunciante niega ser el autor de las firmas, previo, existe un informe Pericial donde concluye que las firmas son falsas, que no se observan particularismos suficientes para atribuir o descartar de su autoría a una persona concreta.
Las firmas estaban estampadas sobre papel térmico, que se utiliza en los comprobantes de pago con tarjeta; este tipo de papel tiene una superficie resbaladiza que produce rasgos lanzados, prolongaciones, trazos más finos y afilados. Asimismo, la persona que firmó los comprobantes en ese instante estaba bajo los efectos del alcohol; se ha demostrado las afecciones psicofísicas más notables en la escritura y los efectos que se producen en estos casos son temblores, fluctuaciones de presión, pastosidades, sacudidas, torsiones, desestructuración y estructura incompleta.
Estos signos patológicos suelen ir asociados a la disminución de la energía, por lo que los signos que denotan debilidad suelen estar presentes en los escritos realizados. En muchas ocasiones existen alteraciones gráficas no fraudulentas pero por el hecho de encontrarse en documentos dudosos en muchas ocasiones se concluye falsedad cuando no es así. Cuando existe una modificación, el deber del Perito es investigar cuál es la causa, porque no siempre nos podemos encontrar con una falsificación, si no, con un cuadro patológico como en este caso el alcoholismo.
Cuando el alcohol si ingiere a grandes cantidades y durante largos períodos de tiempo, afecta en gran manera al organismo, disminuye los reflejos y la coordinación motora, así mismo, existe percepción defectuosa en sentidos importantes como la visión y la voz arrastrada, en incluso en la escritura se hacen patentes sus efectos.
La principal característica que se observa es la aparición de temblores en los trazos dando lugar a lo que denominamos presión en rosario. Curiosamente, en uno de los justificantes se ha observado un” lapsus memoriae” (resbalón de la memoria): olvidos (generalmente momentáneos). El término lapsus o parapraxis , a partir de Sigmund Freud, es muy usado en psicología y especialmente en psicoanálisis, definiendo a una manifestación del inconsciente en forma de equívoco que aparece en la expresión consciente. Como así también el “lapsus calami” que son los equívocos al escribir, en este caso, el autor ha firmado dos veces, lapsus provocado por los efectos del alcohol.
Se ha quedado demostrado que estamos ante un caso de modificación involuntaria de la escritura (Exógena-Posición escritural-Útil-Soporte y Papel) (Endógeno – Bebidas alcohólicas)
Evidentemente, se han encontrado particularismos.

CONCLUSIÓN: Las firmas se correspondían con la autoría del denunciante.
El Juzgado de lo Penal Nº 3 de Gijón, absuelve a la acusada del delito de estafa en concurso con un delito de falsedad en documento mercantil, por lo que venía siendo acusada por la acusación particular.
El denunciante compareció a comisaría manifestando que había estado en un Club y que éste había consumido un servicio, que el pago fue efectuado con tarjeta, luego consumió otro servicio y que según él, la empleada se ha llevado las tarjetas. En el plenario reconoció que no recordaba cuánto había bebido, que el sitio estaba oscuro, no recordaba exactamente lo ocurrido y desconociendo incluso si había extraviado las tarjetas o se la habían sustraído, en relación con las de la acusada que desde un principio negó los hechos de autos, alegando que no efectuó cargo alguno sin autorización de D. xxx, que firmó todos los cargos que le fueron efectuados. En cuanto a las periciales caligráficas, el perito de la acusación concluyó en el informe que las firmas dubitadas eran falsas, precisó que no se podía sacar elementos suficientes para atribuir su autoría con una certeza asumible, siendo a su vez dichas conclusiones contradictorias con las de la perito de la defensa , en donde concluyo que las firmas corresponden al denunciante. Pero, en la vista y queda constancia en la sentencia, en el supuesto que estuviera muy embriagado el denunciante, el agente manifestó que podría alterar los rasgos de la firma e incluso que en su estado podía impedir la capacidad de firmar, pero que los caracteres de las firmas breves y escasamente presionadas eran propios de firmas insinceras o falsas.
No se acreditó que la acusada hubiera percibido beneficio alguno.
SENTENCIA Nº 121/2012 – PROCEDIMIENTO ABREVIADO Nº 337/11- MAGISTRADA: ASUNCIÓN DOMINGUEZ LUELMO. JUZGADO DE LO PENAL Nº 3 DE GIJON.


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El Tribunal Supremo acepta una nota manuscrita como testamento ológrafo

OBJETO DE LA PERICIA: Si las firmas estampadas y texto que figuran en los documentos números 8, 9, 10, 11, 12 y 13, se corresponde en cuanto a su autoría con los indubitados atribuidos a Dª xxx.

COTEJO: La firma era totalmente legible, compuesto por dos nombres y tres apellidos, por lo que tenía suficientes grafemas para cotejar con el texto. He trabajado con fichas del Documento Nacional de Identidad y Testamentos ante Notario. (Todos los documentos originales)


CONCLUSIÓN: Los documentos dubitados tanto firmas como textos se corresponden con la autoría de Dª xxx.
El Tribunal Supremo ha dictado sentencia con fecha 25 de noviembre de 2014, en la que reconoce la validez como testamento ológrafo de varias notas manuscritas, una de ellas de fecha 15 de enero de 2001 dice: “…me dirijo a todos mis sobrinos para que le den un piso a xxx de mi propiedad, bien sea en Oviedo o en Gijón. Es mi deseo que esto se cumpla por su buen comportamiento conmigo. Firma.” El otro escrito cuestionado fue del 6 de mayo de 2002 que dice: “… deseo que un piso de la calle ### Nº # se le entregue a XXX por el tiempo que lleva conmigo tan atenta y generosa. Firma” ; otra nota en un sobre que decía: “Para que presente a mis sobrinos, es mi voluntad.”
Lo curioso de toda esta situación es que la autora de estos escritos había otorgado un testamento abierto notarial el 13 de abril de 1993, en que legaba a una sobrina la totalidad del piso mencionado en la nota manuscrita.
El Juzgado de Primera Instancia Nº 6 de Gijón, ante quien se planteó la demanda, había reconocido la validez del testamento ológrafo; se interpuso recurso y la Audiencia Provincial revocó la sentencia anterior desestimando íntegramente la demanda, porque según entiende, que las notas manifestaban deseos dirigidos a sus sobrinos, sin que hubiera una verdadera voluntad para la entrega de los bienes.
El TS analizando varios elementos del juicio, los da por válidos, porque no se han discutido, como por ejemplo que la autora tenía capacidad para testar y que las notas eran auténticas concluidas por el Perito Calígrafo Judicial, por lo que han quedado probadas en autos. Resumiendo, el Tribunal considera que existe una verdadera voluntad testamentaria, sobre la nota del 6 de mayo donde expresa que el piso de la calle xxx Nº xx se le entregue a ###, y revoca parcialmente el testamento notarial anterior de 1993, sólo en cuanto al piso que le deja a ### .
TRIBUNAL SUPREMO – SALA DE LO CIVIL : PRESIDENTE EXCMO. SR. D. FRANCISCO MARÍN CASTÁN. SENTENCIA Nº 682/2014 FECHA DE LA SENTENCIA: 25/11/2014

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